Tomillo Blanco
La Thymus mastichina, conocida popularmente como mejorana o tomillo blanco, es una especie autóctona y endémica de la Península Ibérica. Si se requiere nombrar una planta abundante en todos los montes, colinas secas, zonas arenosas, pedregales y matorrales de la región, es sin duda el tomillo, que tiene además una gran responsabilidad ecológica: evita la desertización del suelo y actúa como planta melífera, atrayendo y alimentando a las abejas.
Uso popular
Es sumamente decorativa y desprende un olor característico muy agradable, debido al timol que contiene. Se usa como especia en la gastronomía por sus propiedades digestivas, y tiene reconocidas propiedades medicinales: es eficaz para tratar infecciones de las vías respiratorias, estimula las defensas y ayuda contra catarros y gripes. También resulta eficaz contra el herpes.
Curiosidades
El timol, el compuesto activo que da al tomillo su aroma característico, es un potente antiséptico natural. Es el ingrediente principal de muchos enjuagues bucales comerciales, entre ellos el famoso Listerine, cuya fórmula original data de 1879 y sigue utilizando timol como base antimicrobiana más de un siglo después.
Los antiguos griegos quemaban tomillo como incienso en los templos: la palabra griega thymos significa tanto "tomillo" como "valor" o "espíritu", y los guerreros se frotaban el pecho con su aceite antes de las batallas. Los egipcios lo usaban en el proceso de embalsamamiento por sus propiedades conservantes y antibacterianas.
Un campo de tomillo en flor puede atraer a miles de abejas por hectárea, y la miel de tomillo está considerada una de las mejores del mundo: más oscura, densa y aromática que la miel convencional, con una concentración de antioxidantes muy superior. En la Región Leonesa, los tomillares de la meseta son uno de los recursos apícolas más valiosos del territorio.