Roble
El árbol más común del territorio
Conocido también como encina carrasca, encina continental, encina de hoja ancha o encina de bellotas dulces, el roble es la especie arbórea más extendida de la región. Vive en sustrato calcáreo o silíceo, evitando zonas encharcadas, sustratos margosos compactos, yesosos o salinos. Tiene gran resistencia a climas extremos como el continental, soportando altas temperaturas y sequías, siendo el frío quien limita su expansión.
Uso popular
El fruto del roble es la bellota, muy apreciada por el ganado porcino. La utilización del robledal en forma de dehesa constituye un modelo ejemplar de equilibrio entre explotación ganadera y conservación del ecosistema, muy propio de tierras salmantinas y zamoranas.
La madera de roble tiene una elevada capacidad calorífica, por lo que es la leña ideal para el invierno.
Curiosidades
Es el árbol que más biodiversidad alberga en Europa: un solo ejemplar centenario puede ser hogar de más de 500 especies diferentes de insectos, hongos, líquenes y aves, convirtiéndolo en un ecosistema completo por sí solo.
Un roble adulto en plena actividad puede transpirar hasta 150 litros de agua al día y producir más de 70.000 bellotas en una buena temporada, aunque solo una de cada varios miles germinará con éxito y llegará a árbol adulto.
La madera de roble fue estratégica para la historia de España: la Armada Invencible se construyó en gran parte con robles de los montes cantábricos. La Corona llegó a reservar por ley los mejores ejemplares para uso naval, prohibiendo su tala sin autorización real.