Enebro
Un árbol de porte esbelto y alta longevidad que siempre conserva su intenso color verde adornando las laderas montañosas. De tamaño mediano, no sobrepasa los 25 m de altura, y a menudo su porte es más bajo y arbustivo. En la región leonesa tan solo se encuentra en la provincia de León, siendo especialmente reseñables los sabinares de la comarca de Luna, que dan un paisaje singular a sus montes.
Uso popular
Debido a su hermoso porte, este árbol es usado para adornar casas y caminos. Su madera es rica en aceite balsámico y tiene una enorme resistencia a la podredumbre, por lo que se usa para fabricar piezas sometidas a la humedad, muebles y parquet. El aceite aromático que desprende aleja a los mosquitos y se usa para perfumar ropa y espacios interiores.
Curiosidades
Los frutos del enebro, llamados gálbulos, no son bayas en sentido botánico: son conos modificados cuyas escamas se han fusionado y carnificado hasta parecer una baya azulada. Son el ingrediente aromático esencial de la ginebra, cuyo nombre deriva precisamente del término latino juniperus. Sin enebro no existiría este destilado.
Los sabinares de Juniperus thurifera de la comarca de Luna figuran entre los mejor conservados de toda la Península Ibérica. Son además uno de los bosques más antiguos del territorio: algunos ejemplares superan los mil años de edad, convirtiendo estos montes leoneses en una referencia mundial para el estudio de los bosques de coníferas mediterráneas.
El enebro es un árbol dioico: existen individuos macho y hembra por separado. Solo los ejemplares hembra producen gálbulos, que tardan dos años en madurar en el mismo árbol, de modo que es posible encontrar simultáneamente frutos verdes del año en curso y frutos azul-negruzcos del año anterior colgando de las mismas ramas.