Amapola Roja
La amapola roja es una planta de ciclo anual que puede alcanzar más de 50 cm de altura, adornando los campos con su llamativo tono rojo. De tallos rectos y poco ramificados, florece entre la primavera y el verano, tiñendo de rojo los bordes de caminos, cereales y barbechos de toda la región.
Uso popular
La amapola es útil para conciliar el sueño por su suave acción sedante y somnífera. También se utiliza para combatir la tos en diversas afecciones bronquiales y contra el dolor de muelas mediante enjuagues. Hay quien la cocina como ingrediente, siempre con un hervido previo para eliminar los alcaloides que contiene.
Curiosidades
La amapola puede permanecer latente en el suelo durante décadas o incluso un siglo en forma de semilla. La remoción del terreno —una arada, una excavación— basta para despertarla. Es por eso que proliferó masivamente en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial tras el movimiento de tierras de las trincheras, convirtiéndose en el símbolo universal del recuerdo a los caídos en el mundo anglosajón.
Sus pétalos son extremadamente efímeros: la flor solo dura uno o dos días, y los pétalos caen con el menor roce. Sin embargo, una sola planta puede producir hasta 400 cápsulas de semillas, cada una con 2.000 semillas en su interior, lo que da a la amapola una capacidad reproductora extraordinaria que compensa su brevísima vida floral.
La amapola roja pertenece a la misma familia que el opio (Papaver somniferum), aunque sus efectos son mucho más suaves. Contiene rhoedina, un alcaloide de acción levemente sedante, que es la base de su uso medicinal tradicional. Durante siglos, las abuelas leonesas preparaban infusiones de pétalos secos para los niños con insomnio o tos irritativa.