Agavanzo
Agavanzo, palabra quizás de origen prerromano. Arbusto espinoso y perenne de la familia de las rosáceas, conocido también como escaramujo, caramujo, gavanzo, zarzaperruna, picaculos, tapaculo, rosa silvestre, rosa de perro, rosa mosqueta o rosa canina.
Por los caminos, en las orillas de las fincas, prados y praderas crece una especie de zarzas más finas que al llegar el verano se llenan de rosas. Sus preciosas flores se van tornando poco a poco en pequeños frutos de hasta 2 cm que con el tiempo van engordando y poniéndose rojos. En algunas zonas del territorio, por ejemplo en el oeste zamorano, se conoce a este rosal silvestre como "rosa canina" o "de perro", ya que esta planta se utilizó para curar la rabia. Suele florecer en primavera, y sus frutos, las agavanzas o escaramujos, maduran entre finales del verano y el inicio del otoño. Tiene un color anaranjado brillante, aunque se encuentran subespecies de color rojo, morado oscuro e incluso negras.
Uso popular
Muy utilizado en la medicina tradicional y la cosmética. Se aprovecha casi todo de esta planta: sus frutos, sus hojas, pétalos e incluso las raíces se usan en salud y belleza. En algunos pueblos incluso las usaban para prevenir la sed, metiéndose en la boca una o dos agavanzas mientras se realizaba alguna actividad en el campo.
Propiedades medicinales y estéticas de las agavanzas
Mantiene sano el colágeno de la piel. Su aceite esencial restaura la firmeza cutánea, con propiedades nutritivas, rejuvenecedoras y astringentes. Contiene antioxidantes que previenen el envejecimiento prematuro y restauran tejidos y células. Bueno para prevenir infecciones de vejiga. Combate resfriados y contagios. Ayuda en casos de mareo y jaqueca. En infusión previene cálculos renales y biliares. Tiene propiedades diuréticas y antiinflamatorias. Es cicatrizante. En zonas como Aliste se usa como antidiarreico, fermentando las agavanzas y bebiendo el agua resultante. En alimentación se usa para mermeladas, confituras y jaleas. También se hacían collares con las agavanzas ensartadas en hilo o junco.
Contraindicación: su abuso puede causar estreñimiento por su alto contenido en taninos.
Curiosidades
Durante la Segunda Guerra Mundial, los escolares ingleses recolectaban escaramujos para elaborar un jarabe rico en vitamina C que sustituía a la naranja, bloqueada por el embargo naval alemán. El escaramujo contiene entre 20 y 40 veces más vitamina C que una naranja, y aquella campaña de recogida infantil fue uno de los esfuerzos civiles más curiosos de la contienda.
Muchos recordarán aquellas travesuras infantiles de introducir agavanzas machacadas por la espalda de un compañero, provocando un picor insoportable. Lo que pocos saben es que ese picor lo causan los pelos microscópicos que recubren las semillas del interior del fruto, tan finos que se adhieren a la piel e irritan las terminaciones nerviosas. En algunas culturas se llegaron a usar como "polvos pica-pica" caseros.
Texto de Javier Blanco