Abedul
El abedul pubescente es una especie propia del norte europeo que forma bosques claros y abiertos. Es un árbol caducifolio muy esbelto, de copa alargada y ramas jóvenes generalmente colgantes. Su corteza blanca atravesada por líneas y fisuras negras es un rasgo inconfundible que permite identificarlo desde lejos.
Uso popular
Del abedul se cosechan con fines medicinales las hojas, las yemas o brotes jóvenes, la savia y, con menor frecuencia, también la corteza, el leño e incluso las cenizas. Comparte con el roble, la encina, el sauce blanco, el pino silvestre y el olivo la categoría de gran árbol medicinal de la farmacopea europea. Ha tenido además una presencia preeminente en las viejas tradiciones leonesas.
Curiosidades
El abedul es conocido como el "árbol pionero": es de los primeros en colonizar terrenos quemados, talados o degradados, porque sus semillas —minúsculas y aladas, hasta un millón por árbol— vuelan kilómetros y germinan en suelos pobres donde otros árboles no sobreviven. Prepara el terreno y crea las condiciones para que después lleguen especies de bosque maduro como el roble o el haya.
La savia del abedul, recogida en primavera mediante incisiones en el tronco, fue durante siglos un alimento y remedio tradicional en toda la Europa atlántica. Rica en azúcares, minerales y vitamina C, se consumía fresca como tónico primaveral, y fermentada daba lugar a una bebida ligeramente alcohólica similar a la sidra. En algunos pueblos leoneses de montaña se mantuvo esta práctica hasta bien entrado el siglo XX.
La corteza blanca del abedul no es solo decorativa: contiene betulina, un compuesto que refleja la radiación ultravioleta y protege al árbol de las quemaduras solares en altitud. Esta misma sustancia tiene propiedades antifúngicas que impiden que los hongos colonicen la corteza, lo que explica por qué los abedulares son bosques llamativamente limpios y luminosos.