Sopas de Ajo a la Zamorana
Emblema gastronómico de la madrugada del Viernes Santo zamorano
- Pan: Preferiblemente del día anterior (de hogaza o con miga consistente).
- Ajos: 6 u 8 dientes (según gusto).
- Aceite: Aceite de Oliva Virgen Extra.
- Pimentón: Dulce o picante (o una mezcla de ambos).
- Agua: Cantidad necesaria para la cocción.
- Opcionales: Un chorrito de vinagre y un huevo por comensal para escalfar.
Su secreto reside en la técnica mixta: combinar una parte de los ingredientes en crudo para potenciar el sabor y la otra frita para aportar aroma.
Preparación paso a paso
1. Preparación de la base (Crudo)
Corta el pan en láminas muy finas y resérvalo. Pon una cazuela con agua al fuego y añade un chorrito de aceite. Mientras calienta, machaca la mitad de los ajos en un mortero y añádelos al agua hirviendo junto con dos cucharaditas de pimentón en crudo.
2. El sofrito
En una sartén aparte con un poco de aceite, dora el resto de los ajos (laminados o machacados). Cuando empiecen a tomar color, retira un momento del fuego para añadir una o dos cucharaditas de pimentón, rehoga con cuidado de que no se queme e incorpora inmediatamente esta mezcla a la cazuela principal.
3. Cocción y ensamblado
Deja que el conjunto dé un hervor para que los sabores se integren. Añade el pan laminado y deja cocer a fuego lento unos minutos hasta que el pan se ablande y la sopa espese ligeramente.
4. El toque final
Si deseas seguir la sugerencia de la familia Pedrero, añade un chorrito de vinagre justo al final de la cocción. Si vas a incluir huevos, casca uno por persona directamente sobre la sopa caliente para que se escalfen con el calor residual.
Sugerencia de presentación
Para una experiencia auténtica, sirve las sopas en una cazuela de barro individual y utiliza cuchara de madera. Este plato reconforta el cuerpo, ideal para las frías madrugadas de procesión.
Receta de Maruja Hernández, cocinera del Mesón de Lili